![]() |
![]() |
|
|||
|
|
Poemas encadenados
1977-1987 (Seix Barral, Barcelona, 2003). Antología de poemas;
prólogo de Ángel González; introducción
de Esther Ramón; epílogo de Pedro Casariego H.-Vaquero;
edición de textos de Pe Cas Cor S.I. (540 páginas) Para el poeta Ángel González, como se lee en el esclarecedor texto preliminar de este libro, Pedro Casariego era "un artista intrigante y misterioso [...] sin par en la literatura española de su tiempo", un escritor cuya "incuestionable originalidad no es algo buscado, sino un hecho que se deriva espontáneamente de una actitud ante la escritura que, en el panorama de la literatura española de finales del siglo XX, no comparte con nadie", un autor que en su afán de secreto no pudo evitar que de una "obra literaria tan insólita como compleja" emanara limpiamente la certeza de lo que real y dolorosamente fue: "ante todo poeta, un espléndido poeta". Para Esther Ramón
este volumen, es, "más que un libro, un privilegio o
un milagro o un acto de justicia", tal como afirma en la introducción.
Y añade: «El privilegio de poder leer la obra poética
casi completa de un autor todavía tan inexplorado como es Pedro
Casariego Córdoba permite vislumbrar el dibujo que trazan sus
libros, enriquecido además con algunos de sus poemas dispersos.
Así, puede comprobarse que la obra poética de Pe Cas Cor
siguió un plan minucioso, que quizá se fuera trazando
a medida que avanzaba, pero que sin duda quedó completado, y
no truncado, cuando su autor optó por el silencio. Caja tras
caja cerrada. Más o menos iluminada, más o menos convulsa,
con más o menos esperanza en el amor que no basta. Caja tras
caja. Recortes de prensa «En
ese lugar sin límites ni fronteras que ocupa la literatura, hoy
es un día de fiesta: la editorial Seix Barral publica Poemas
encadenados, 1977-1987, libro antológico de Pedro Casariego
Córdoba. [...] Nadie podrá referirse a Pedro Casariego
como un artista malogrado; así lo intuía, cinco años
antes [de morir], el propio poeta: "Tengo 32 años, pero
nadie sabe, ni siquiera yo, cuánto tiempo he vivido". Y
es que su obra abarca tres libros, y sin embargo da para muchas vidas». «Un
autor único Pedro Casariego Córdoba. Un escritor que,
como Walser o Kafka, tenía el poder de nombrar, el poder de las
palabras [...] Su imaginación, su humor terrible, las luciérnagas
y los sustos que nos acechan en cada uno de us versos, su capacidad
de suturar mundos que se dan la espalda, cortocircuitos que él
transforma en conexiones, escenas que nos invaden de alegría
y belleza porque nunca nadie nos las había enseñado. Y
él las señala dentro de nuestro interior, con el dedo.» «Hay
un dolor sobrehumano (o acaso fieramente humano y es de ángel,
como sintió Blas de Otero, otro poeta impío que se encaraba
a Dios) que conduce a quienes lo padecen a su autodisolución.
Muchos son poetas. Todos, raros. El emocionante Epílogo
a la reciente edición de los Poemas encadenados (1977-1987)
[..] lleva por título precisamente Elogio de lo raro y
está firmado por Pedro Casariego H.-Vaquero [...] Hay una lucidez
que convierte el más acá en intolerable a algunos y que
es una paradójica explosión Big Bang a través de
la cual ése se convierte en prodigioso y crea, por ejemplo, el
azul y después desaparece para siempre.» «Pedro
Casariego Córdoba (Madrid, 1955-1993), Pe Cas Cor como le gustaba
firmar, tenía 20 años cuando en 1975 reunió con
el título de Poemas Apaisados del Caballero Inmaduro sus
primeros 300 poemas (no incluidos en el libro que comentamos), y dejó
de escribir poesía en 1986, con 31 años, excepto un poema
manuscrito fechado en 1987 dedicado a una de sus sobrinas [...] No es
banal señalar tales circunstancias, a riesgo de agrandar la losa
del escritor mítico y maldito, pues esos años en los que
desarrolló su actividad poética, quizá son los
más originalmente productivos de la historia reciente de la poesía
española. Diez años después de su muerte, tenemos
el privilegio gozoso de acceder a estos Poemas encadenados (1977-1987),
que ordenan y unifican lo que puede considerarse casi su poesía
completa: 6 libros acabados más 43 Poemas sueltos escritos entre
1979 y 1987 [..].» «Fanerógamo:
que da flores, que se reproduce mediante fruto y semilla.
No es una comparación muy brillante. Además viene a ser
una tautología -qué poeta no da flor, qué es un
poeta, sino un poeta?-, pero me vale, porque la impresión que
me ha producido Casariego es precisamente ésa, la de estar ante
un poeta poeta, no uno más de cuantos cultivan y persiguen con
mayor o menor grandeza la amistad de la poesía, sino uno de esos
pocos, imprescindibles, a quienes la poesía misma viene a buscar,
y rapta, y acaso sacrifica en aras de su alto ministerio. Raro, original,
hermético: he aquí tres calificativos que oímos
y oiremos aplicados a su figura ¿A qué poeta poeta, a
qué poeta fanerógamo, no serían aplicables? Nuestra
sorpresa, nuestro asombro, nuestro desconcierto, ¿qué
son sino el signo de un advenimiento?»
|
![]() |
||
|
|
|||