43 poemas independientes (Poemas encadenados, 1977-1987, Seix Barral, 2003; varios de ellos publicados anteriormente en las antologías Después de la modernidad, Ocho poetas raros y Poesía Espanhola de agora o en diversas revistas)

Algunos de estos poemas son expresión de un hondo sentimiento religioso, como el segundo de los que aquí transcribimos, Santa tierra desterrada. En general el tono es más confesional que en los libros de "poemas encadenados", con un "yo" más presente y con mayor alusión explícita al dolor y la desesperación, aunque también hay poemas en clave cómica y otros que surgen como una celebración.
 

[Tu mezquita y tu río]

Una prostituta
ella es la única mujer por mí invadida
o
acaso
tampoco
ella
porque por más que me recuento
no hallo vestigio
de perfume o de célula o de compra o de club
o de aquel taxi
aunque allí estábamos todos,
madre,
los bienaventurados y los aventureros
allí estábamos todos
en la edad del vagabundeo y sin piernas
sin piernas como el pobre Mori Ahio
como él mordidos por un tren hambriento

pescadores de Galilea ha llegado la hora de la repesca.

Le dije que me llamaba Azul
y gracias al cielo no era tan blanca como la peluquería Noëlle

así que busqué en ella a las hijas del Atlas
ambos sin el virus del amor

aquel día la noche había bajado veloz por su tobogán de luces
y sus estrellas eran nubes.

Madre,
eres la mujer más lista del mundo después de Madame Curie
o empatada con Madame Curie
si exageramos un poco
y yo por tí exagero un poco
y hasta mucho más que un poco
de azúcar
en mi ruso
señor camarero árabe
poblando de parálisis mi alma
mi museo de aromas
tan mísero de aromas
mi monotonía de caja de música
orgulloso de soledades
y de maldad
pero sobre todo de bondad

soy todo lo bondadoso que puede ser un buitre
que no es mucho
y todo lo viejo que sabe ser un viejo
que ya va siendo más
mi alma de reposición y filmoteca
tan fanática
a su lado los locos se convierten en loqueros.

Minutos con ella
entonces pronunciar las palabras mágicas
palabras como
baobab
arrayán
y otra vez baobab
pero no las pronuncié
sobre su carne para perros
carne para perros Lassíe
soy el perro que en la luna escarba una hoguera de signos
y
sólo
la
muerte
me hace
la vida
imposible.

Madre
madre yo solo qué hielo soy
yo que desconozco el argot del amor
para tí quemo las penas que me frecuentan
ven aquí donde te midan mis penas
mezquinas como aritméticas

madre,
tu imperdible
el imperdible de tu tiempo
tu tiempo imperdible

siempre
he aquí tu permanecer
sobre nuestra permanencia
he aquí
tu mezquita
y tu río

30 de marzo 1979


Santa tierra desterrada

Tú sigues siendo
el misterio de las apariciones que nunca aparecen
pero
dentro de mí
alguien
cambió
y no volverá a cambiar
jamás

ya no hay llanuras en mis montañas
ya no hay llanuras y yo
yo olvido un sótano de recuerdos dos sótanos llenos
y persigo sombreros alegres para dejar de olvidar
aunque ya se sabe
los sombreros huyen
y la alegría
y los gatos que no nos felicitan.

Olvido.

Olvido porque ya soy viejo o ya soy joven:
he sido tantos alborotos
que ya soy viejo
he visto a tantos morir mi muerte
que ya soy joven

he servido a tantos príncipes

he ambicionado piedra he falsificado labios y he jadeado
no he faltado a la cita y ahora
ya no hay fuego en mi fuego
o todas mis mentiras son mentirosas
y sólo el cansancio me da vida
y sólo tocas mí cansancio
y ahora
hoy nada me duele y tú no me dueles

las tiendas de ultramarinos y los cines de verano
y los guerreros indefensos
desaparecieron
ni siquiera los fabrican
fíjate qué triste

herrumbrosas y ajenas
nuestra soledad es siempre de los otros
herrumbrosas y ajenas y tan herrumbre
las soledades que en mí acontecen
sin ruidos y sin silencios

hoy nadie me duele y tú no me dueles

mujer
tan callada y pobre
como una grieta
santa tierra desterrada
yo que para escandalizarte he robado escándalos
sólo Judas pudo amarte como yo te amo
sólo Judas y sobre tí veo
al cielo que ganó el concurso de cielos
y al cielo loco que ganó el concurso de nubes
y hasta al único caballo que cabalga

santa tierra desterrada
tierra santa
mi tierra prometida
dama de la mayor distancia
te he deseado siempre
desde el primer reloj

pero
dentro de mí
alguien
cambió
así que pronto llorarán mis risas
y se arrastrarán mis vuelos
pronto
oiré un viento raptando hojas
y las noches sabrán ser días
entonces
inmediatamente

Ayúdame
soy un cristo que no tiene cruz
soy un cristo de crucigrama
ayúdame
tú la espina más remota
tú sueño que se desmaya
tú pequeña niebla de piel
tú que no mereces ser el cepillo de dientes de María Magdalena
tú puedes ayudarme
tú puedes ayudarme complicándome la vida
complícame la vida
complícamela
tú que árida siempre te alejas
dame abrazo y herida
dame abrazo y herida para tener abrazo

tú que no existes
sólo tú puedes

1980



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Los poemas originales tienen sangrados (de distitas medidas y en muchos de los versos) que determinan el ritmo de lectura ideado por el autor.
Aquí no se han reproducido.
 
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